De Profesión a Vocación.

¿Da vértigo,  verdad? Tanto que ni siquiera lo planteamos.   En el momento actual, donde tener trabajo “es una suerte”, solo nos queda tiempo para estar agradecidos. Ahora bien, ¿es suficiente para no plantear  desarrollar nuestra vocación? El filósofo Jose Antonio Marina, en referencia a la felicidad y bienestar, comenta que estamos movidos por múltiples necesidades y deseos. Son muchos, pero se pueden ordenar en dos grandes grupos. El primero de ellos tiene que ver con cubrir las necesidades básicas, las más primarias. Bienestar físico, económico y psicológico. Tener  seguridad y disfrutar de cierta comodidad.  Coincido con él, tener trabajo nos permite en gran medida poder disfrutar  y tener acceso a productos y servicios que nos facilitan la vida.  La segunda gran motivación , tiene que ver con la necesidad humana de ampliar posibilidades. En definitiva, de crecer.  Les pondré un ejemplo. Para que un árbol crezca, necesita primero de riego y abono. De esta forma sus raíces  se desarrollan con tanta fuerza, que  hasta logran romper las aceras y asfaltos de tantas ciudades. Si no crece, muere.  Dicho esto, si la vida nos pide crecer, ¿por qué no visualizamos un futuro profesional más vocacional?  Las organizaciones lo tienen claro, el profesional vocacional ama el trabajo que hace y por tanto cuida los detalles, irradia felicidad  y  da siempre más de lo que se espera de él.  Duplica y triplica la productividad de otro trabajador.  Comparte generosamente mejorando el clima,  innova más, duerme mejor y rinde más.  Aporta más ideas a la organización y la comprende mejor. Se relaciona mejor con otros profesionales y conoce mejor el sector, sonríe más y por lo tanto tiene menos enfermedades y  menos absentismo.  Tiene más posibilidades de promoción en organizaciones donde se gestiona el talento , está más comprometido y orientado a resultados. Esto también da vértigo ¿verdad? No esperes más, amplía posibilidades y crece. Disfruta con tu desarrollo personal y  profesional. Da pequeños pasos hasta pasar del trabajo nutricional al vocacional.  Genera posibilidades en tu organización , pues necesitan pasión, vocación y servicio.

 

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